Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo; e invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás. Salmos 50:14-15
Los afanes de la vida requieren gran parte de nuestra atención diaria. Hay
deudas que pagar, hijos que criar, una casa que mantener; todo esto requiere
tiempo y reflexión. Y, por supuesto, necesitamos ropa, comida y techo. En el
Sermón del Monte, Jesús abordó estas necesidades básicas y luego declaró:
“Porque los paganos buscan todas estas cosas, que su Padre celestial sabe que
ustedes necesitan. Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas les serán añadidas” (Mat. 6:32, 33).
En medio de tiempos difíciles, cuando necesitamos apoyarnos en el Señor
más que nunca, hay algunos pasos concretos, basados en principios bíblicos,
que debemos seguir.
Poner a Dios en primer lugar
¿Qué hizo Josafat cuando tuvo se enteró que venían a hacer guerra contra él y que hizo el pueblo de Juda? Lee 2 Crónicas 20:1-4
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Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi. Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová. 2 Crónicas 20:1-4
¿Qué le respondió Dios a Josafat y al pueblo que clamo por ayuda en ese momento de dificultad? Lee 2 Crónicas 20:15
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Y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. 2 Crónicas 20:15
¿Tuvieron que pelear Josafat y el pueblo para defenderse de sus enemigos? Lee 2 crónicas 20:22
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Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros. 2 Crónicas 20:22
Josafat era un hombre valiente. Durante años había estado reforzando sus ejércitos y las ciudades fortificadas. Estaba bien preparado para enfrentarse a casi cualquier enemigo; sin
embargo, en esta crisis no puso su confianza en su fuerza sino en el poder de
Dios. Se puso a buscar al Señor y proclamó ayuno en todo Judá.
Confía en Dios, no en tus recursos
¿Quién incito o influyo en la decisión de David para hacer un censo? Lee 1 crónicas 21:1
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Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel. 1 crónicas 21:1
¿La idea de hacer el censo agrado a Dios? Lee 1 crónicas 21:7
Verdadero
Falso
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Asimismo esto desagradó a Dios, e hirió a Israel. 1 crónicas 21:7
¿Qué le pidió David a Dios con respecto a la decisión de escoger una consecuencia por su mala decisión de hacer el censo? Lee 1 crónicas 21:13
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Entonces David dijo a Gad: Estoy en grande angustia. Ruego que yo caiga en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas en extremo; pero que no caiga en manos de hombres. 1 crónicas 21:13
Ten en cuenta que fue idea de Satanás contar a los soldados. Él tentó a David
a confiar en su propia fuerza en vez de depender de la providencia de Dios en su
defensa. Joab, el comandante del ejército de Israel, trató de persuadir a David de
que no contara a Israel porque había visto a Dios obrar en favor de Israel, pero
David exigió que el censo siguiera adelante. Sus acciones acarrearon calamidad
a la nación, como revela el texto.
En nuestro contexto inmediato, es muy tentador confiar en el poder del Gobierno o en nuestras cuentas bancarias, pero en cada crisis que se menciona en
la Biblia, cuando el pueblo confiaba en Dios, él honraba su confianza y proveía
para él.
¿Es hora de simplificar?
¿Qué sucederá con los cielos y la tierra que existen ahora mismo? Lee 2 Pedro 3:7
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Pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. 2 Pedro 3:7
¿Los cielos, los elementos, la tierra, las obras y cosas que están en la tierra serán trasladadas al cielo? Lee 2 Pedro 3:10
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Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 2 Pedro 3:10
Entendemos, por la Palabra de Dios, que el Señor no está enviando camiones
de mudanza para llevar nuestras pertenencias al cielo. Todo se quemará en la
conflagración final, cuando todos los rastros de pecado y maldad, excepto las
cicatrices en las manos de Cristo, serán destruidos para siempre.
Como cristianos adventistas del séptimo día, debemos vivir siempre a la luz
de la Eternidad. Sí, desde luego, tenemos que esforzarnos para costear nuestras
necesidades y las de nuestra familia; y si hemos sido bendecidos con riquezas,
no hay nada de malo en disfrutarlas ahora, con tal de que no nos volvamos codiciosos y de que seamos generosos con los necesitados. Sin embargo, siempre
debemos recordar que todo lo que acumulamos aquí es transitorio, fugaz, y
si no tenemos cuidado, tiene el potencial de corrompernos espiritualmente
PRIORIDADES
Cuando un escriba le preguntó qué mandamiento era el mayor, Jesús respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con
toda tu mente y toda tu fuerza” (Mar. 12:30). Cuando entregamos todo a Cristo,
no queda nada para otro señor. Así es como debe ser.
¿La biblia dice que se pueden servir a dos señores al mismo tiempo? Lee Mateo 6:24
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Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24
Fíjate que Jesús no dijo que era difícil servir a Dios y al dinero, o que debías
tener cuidado en la forma de servir a ambos. Dijo que era imposible. Punto.
¿Qué nos dice Dios sobre el mundo y las cosas del mundo? Lee 1 Juan 2:15-17
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No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:15-17
¿Las cosas de este mundo deben ser nuestra mayor prioridad? Lee Mateo 6:33
Verdadero
Falso
Leer versículo
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:33
Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:17
Cuando nadie podrá comprar ni vender
¿Qué sucederá con aquellos que no cedan a ponerse la marca o el sello de la bestia de apocalipsis 13? Lee Apocalipsis 13:16-17
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Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Apocalipsis 13:16-17
¿No se podrá comprar ni vender? ¿Cuánto de nuestra vida actual gira en torno
a la compraventa? El trabajo es, en cierto sentido, la venta de nuestros tiempo,
habilidades y bienes a quienes quieran comprarlos. No poder comprar o vender
prácticamente significa no poder funcionar en sociedad. La presión sobre los que
permanezcan fieles será, entonces, enorme.
¿Qué debía hacer el pueblo de Dios con su ganancia o producción cada año? Lee Deuteronomio 14:22
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Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año. Deuteronomio 14:22
¿Por qué Dios le pidió dar el diezmo a su pueblo? Lee Deuteronomio 14:23
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Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días. Deuteronomio 14:23
Para estudiar y meditar
Aunque la Biblia no amonesta sobre la riqueza, tampoco dice que la riqueza
fomente nuestro compromiso espiritual. Más bien, hay peligro de que ocurra
lo contrario. “El amor al dinero y el deseo de riquezas son la cadena dorada que
los tiene sujetos a Satanás” (CC 39).
¿Desde cuándo la riqueza
y la abundancia material han fomentado las virtudes cristianas de abnegación
y sacrificio? Llegar a casa y tener los refrigeradores repletos con más alimentos
de los que podemos consumir, tener uno o dos autos, tomar vacaciones anuales,
comprar en línea, y tener lo último en computadoras y teléfonos inteligentes
en el hogar, ¿puede hacer que sea más fácil no amar el mundo ni las cosas del
mundo? Aunque muchos miembros de nuestra iglesia no tienen estos lujos,
muchos sí los tienen, a expensas de su propia alma.
No estamos hablando de los “ricos” de ahora, como los millonarios y demás; ellos al menos saben que son ricos y pueden prestar atención (si así lo desean) a las advertencias bíblicas
que se les dan, más bien hablamos de muchos, incluso de clase media que se dan ciertos lujos también pueden caer en el engaño de las riquezas. Por eso, el diezmo
puede ser, al menos, un poderoso antídoto espiritual contra los peligros de la
riqueza, incluso para quienes no son particularmente “ricos”
** Algunos texto fueron extraídos de: Guía de Estudio de la Biblia (Lecciones de la Escuela Sabática) Edición para Adultos Enero a Marzo de 2023.